Vivir gozoso hoy (Parte 1) por Nahuel Hidalgo
El sábado siendo casi la una de la madrugada sentí como hace mucho no sentía, lo que se puede decir un gozo tan grande que estremeció mi corazón, no solamente porque me encontraba allí en la Iglesia Libertad cantando y adorando a Jesús, si no que por primera vez me di cuenta de las dimensiones de lo que Dios ha echo en mi vida, pensar que hace meses atrás a esa misma hora, prefería estar en la casa de mis amigos tomando alcohol y hablando vulgaridades, pensando, ¿como puedo escapar de esto?. En realidad el sentimiento que nació en mi corazón me hizo retrotraer a mi memoria y buscar en ella todas las inclemencias que viví en las noches de mi juventud, como a los 14 años me escapaba con mi tía para ir a bailar, desobedeciendo el consejo de mi madre. Como empecé a ser un joven iracundo cuando empecé mis andanzas nocturnas en Electric Circus. En ese momento del sábado no lo pensé bien, pero hoy siento la necesidad de pedirle perdón a Dios por todo eso que yo hacia. ¡Que grande que es Dios!, me ha librado de tanto que no puedo mas que agradecerle. La cuestión que ese sábado yo estaba cantando, bailando, y saltando sin parar. Ahí estaban todos mis hermanos de la Iglesia, conocidos y desconocidos, pero todos unidos en el fervor de alabar el nombre del Señor. ¿No se cuantos entenderán esto?, pero no se imaginan la felicidad que senti en ese momento, donde me di cuenta que no se necesita hablar obscenidades, no se necesita criticar, no se necesita tomar alcohol, no se necesita buscar una mujer, no se necesita nada mas que el Señor para ser feliz. Y pensar que perdí tanto tiempo queriendo ser feliz, y no me di cuenta que la felicidad no estaba en lo material, ni en las vanidades. Amigo, Amiga, la felicidad esta en vivir gozoso, disfrutando la comunión con Dios, disfrutando el consejo de su palabra, viviendo la vida en forma correcta. Yo ese sábado pude darme cuenta, que la PAZ existe cuando Cristo esta en nuestro corazon.
Romanos 8:28
sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo
aman, a los cuales él ha llamado de acuerdo con su propósito. La verdadera felicidad es aquella que nos mantiene gozosos, que proviene de los corazones limpios, que viene de sentimientos de amor genuinos y no la que proviene de corazones impíos o conciencias perversas. Para esto debemos saber que no existe felicidad, ni gozo, donde hay culpa, donde la amargura es parte de nuestro sentir cotidiano, que el amor no se comparte con el odio, y que la valentía no sabes de temores y solo se teme la Justicia de Dios y por eso se guarda sus mandamientos. Que tampoco existe venganza si no existe rencores, que uno no es feliz si no es perdonado, ni perdona. Son tantas las cosas que nos aleja de estar gozosos y no nos damos cuenta. Hay que tener por sabido que los momentos pequeños de felicidad no sirven, que uno debe buscar el gozo perpetuo, que si uno anda amargado por dentro no podrá sonreír en forma veraz. Que las tinieblas nos oscurecerán mientras no alumbremos, (mateo 5:14) “vosotros sois la luz del mundo”. Amigo, amiga, no tendremos propósito mientras no desarraiguemos de nuestro corazón aquello que nos molesta y nos deja perturbados y en silencio. Debemos empezar a buscar mas de Dios y tener en cuenta siempre, que el Señor Jesús vino para limpiar y sanar nuestras heridas. Que el convertirá nuestro corazón y nos llevara a conocer el verdadero gozo.
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